RIAD, 12 de noviembre de 2024 (WAM) -- El comunicado final de la Cumbre Conjunta Extraordinaria Árabe-Islámica, celebrada en la capital saudí, Riad, instó a la comunidad internacional a tomar medidas concretas para apoyar los derechos palestinos y hacer frente a la escalada de las políticas israelíes en la región.
El comunicado pedía a los países que prohibieran la exportación de armas a Israel y se sumaran a una iniciativa diplomática encabezada por Turquía, con el apoyo de 52 países, la Organización de Cooperación Islámica y la Liga de Estados Árabes, para instar al Consejo de Seguridad de la ONU a detener las transferencias de armas a Israel.
También pedía la rendición de cuentas de funcionarios israelíes ante el Tribunal Penal Internacional por presuntos crímenes contra palestinos.
El comunicado hacía hincapié en la necesidad de poner fin a la ocupación israelí de los territorios palestinos y pedía una solución de dos Estados basada en las fronteras de 1967, con Jerusalén Oriental como capital de Palestina. Además, instó a apoyar la candidatura de Palestina como miembro de pleno derecho de la ONU, respaldada por los esfuerzos que está realizando Argelia.
Además, la cumbre condenó la violencia de los colonos israelíes y pidió a las naciones que clasifiquen a ciertos grupos como organizaciones terroristas. También reafirmó su apoyo a la Iniciativa Árabe de Paz y elogió las alianzas internacionales que promueven una solución de dos Estados, incluida una coalición de reciente creación encabezada por Arabia Saudí.
La cumbre concluyó con un llamamiento a la ayuda humanitaria urgente al Líbano y Siria, condenando la agresión israelí en estos países, y subrayó la necesidad de protección internacional para los palestinos, al tiempo que promovía la unidad en el liderazgo palestino.
El comunicado encomendó a un comité ministerial la tarea de proseguir los esfuerzos para poner fin a la agresión contra Líbano y movilizar a los actores del Sur Global para que apoyen las iniciativas de paz en la región.