NUEVA YORK, 20 de diciembre de 2024 (WAM) — El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, condenó el asesinato de tres trabajadores del Programa Mundial de Alimentos (PMA) en Sudán el 19 de diciembre, tras el impacto de un bombardeo aéreo en la oficina de campo de la agencia en Yabus, en el estado del Nilo Azul.
En una declaración del portavoz de la ONU, Stephane Dujarric, se expresaron las más profundas condolencias del secretario general a las familias de las víctimas y a sus colegas del PMA.
El secretario general condenó todos los ataques contra personal e instalaciones de la ONU y de ayuda humanitaria, y pidió una investigación exhaustiva sobre el incidente.
La declaración subrayó que este trágico evento pone de manifiesto el devastador impacto del brutal conflicto en Sudán sobre millones de personas necesitadas y los trabajadores humanitarios que intentan brindarles asistencia vital.
Guterres destacó que 2024 es el año más mortífero registrado para los trabajadores humanitarios en Sudán. “A pesar de las significativas amenazas a su seguridad personal, continúan haciendo todo lo posible para ofrecer apoyo vital donde se necesite”, afirmó.
El secretario general hizo un llamado a las partes en conflicto para que cumplan con sus obligaciones de proteger a los civiles, incluido el personal humanitario, así como las instalaciones y suministros de ayuda. “No deben dirigirse ataques contra ellos, y deben tomarse todas las precauciones posibles para evitar causarles daño.”
Tras más de 20 meses de conflicto en Sudán, Guterres reiteró la necesidad de un alto el fuego inmediato. “Las Naciones Unidas continuarán respaldando los esfuerzos de mediación internacional y trabajando con todas las partes relevantes para ayudar a poner fin a la guerra”, concluyó la declaración.