Declaración de los Emiratos Árabes Unidos en el aniversario del conflicto en Sudán, atribuida a Lana Nusseibeh, secretaria adjunta para Asuntos Políticos

ABU DABI, 15 de abril de 2025 (WAM) — Cuando la devastadora guerra en Sudán entra en su tercer año, los Emiratos Árabes Unidos hacen un llamado urgente por la paz. La catástrofe humanitaria que se desarrolla en Sudán está entre las más graves del mundo: más de 30 millones de personas necesitan ayuda urgente, la hambruna se está extendiendo y la asistencia humanitaria está siendo deliberadamente bloqueada.

Se siguen cometiendo atrocidades tanto por parte de las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) como por las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF). Las ofensivas continuadas de las SAF —marcadas por tácticas de hambre, bombardeos indiscriminados sobre zonas pobladas, represalias contra civiles, incluidos trabajadores de salas de emergencia, y el presunto uso de armas químicas— han provocado un sufrimiento inimaginable en una población civil que ya se encuentra al borde del colapso.

Los Emiratos Árabes Unidos condenan estas atrocidades de manera inequívoca y exigen rendición de cuentas. También condenan enérgicamente los recientes ataques contra civiles en Darfur, incluidas las brutales agresiones contra los campos de Zamzam y Abu Shouk cerca de El Fasher, que dejaron cientos de muertos y heridos. Todas las partes en el conflicto deben cesar de inmediato los ataques deliberados contra trabajadores humanitarios y el bombardeo indiscriminado de escuelas, mercados y hospitales.

Ante este sufrimiento extremo, los Emiratos Árabes Unidos instan a actuar de inmediato en tres frentes:

1. Un alto el fuego y un proceso político.

Las armas deben silenciarse. Los Emiratos Árabes Unidos instan tanto a las SAF como a las RSF a acordar un alto el fuego inmediato, permanente e incondicional, y a sentarse a negociar de buena fe. No existe una solución militar: solo puede haber una salida política que refleje la voluntad del pueblo sudanés.

2. Acceso humanitario sin restricciones.

El bloqueo de la ayuda es inadmisible, y la utilización de la asistencia y los suministros alimentarios como armas es un acto condenable. Ambas partes deben permitir un acceso inmediato, seguro y urgente a las organizaciones humanitarias para que puedan llegar a quienes más lo necesitan en todo Sudán. Los Emiratos Árabes Unidos instan a las Naciones Unidas a evitar que las partes beligerantes utilicen la ayuda humanitaria con fines militares o políticos. La vida de millones de civiles depende de ello.

3. Presión internacional.

La comunidad internacional debe actuar con urgencia para facilitar un proceso político, incrementar la ayuda humanitaria y ejercer una presión coordinada sobre todos los actores que alimentan el conflicto. Abogamos por una transición hacia un gobierno civil e independiente: la única forma de liderazgo que puede representar legítimamente al pueblo sudanés y sentar las bases para una paz duradera. El mundo no puede permitir que Sudán siga cayendo en el caos, el extremismo y la fragmentación.

Desde el inicio del conflicto, los Emiratos Árabes Unidos han proporcionado más de 600 millones de dólares en ayuda humanitaria a Sudán y a países vecinos —incluyendo apoyo a través de agencias de Naciones Unidas, de manera imparcial, basada en las necesidades y sin discriminación—. Seguimos comprometidos con el pueblo sudanés y con nuestros socios internacionales para aliviar su sufrimiento y trabajar por la paz.

Ha llegado la hora de actuar. Hay que poner fin a los asesinatos. El futuro de Sudán debe basarse en la paz, la justicia y un liderazgo civil, libre del control militar, y no en las ambiciones de quienes desean perpetuar la guerra a costa de su propio pueblo.