El príncipe heredero de Abu Dabi asiste al funeral del papa Francisco en Roma

ROMA, Italia, 26 de abril de 2025 (WAM) — En representación del presidente de Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, el jeque Khaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi, asistió al funeral del papa Francisco.

También estuvieron presentes el jeque Nahyan bin Mubarak Al Nahyan, ministro de Tolerancia y Convivencia; Saif Saeed Ghobash, secretario general del Consejo Ejecutivo de Abu Dabi y presidente de la Oficina del Príncipe Heredero; y Maryam Eid AlMheiri, presidenta de la Oficina de Medios de Abu Dabi.

La procesión fúnebre comenzó en la plaza de San Pedro y el entierro tuvo lugar en la Basílica Papal de Santa María la Mayor, en Roma, en presencia de jefes de Estado, líderes mundiales y dignatarios de todo el mundo.

Durante la ceremonia, el jeque Khaled transmitió las condolencias del presidente de Emiratos Árabes Unidos al cardenal Kevin Farrell, camarlengo de la Santa Iglesia Romana, y al cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio de Cardenales. Al Nahyan también expresó su más sentido pésame al Colegio de Cardenales, a la Santa Sede y a la comunidad católica mundial por el fallecimiento del papa Francisco.

El príncipe heredero describió al pontífice como un símbolo de la fraternidad humana, la convivencia cultural y el diálogo interreligioso, y subrayó que el legado humanitario de Su Santidad continuará inspirando a futuras generaciones en la promoción de los valores de tolerancia y entendimiento mutuo.

El papa Francisco dejó un notable legado en favor del diálogo intercultural e interreligioso. Su histórica visita a Emiratos Árabes Unidos —la primera de un pontífice a la región— culminó con el anuncio del Documento sobre la Fraternidad Humana, firmado junto a Su Eminencia el gran imán de Al-Azhar, el profesor Ahmed Al-Tayeb, en Abu Dabi el 4 de febrero de 2019. Este documento se convirtió en una carta global por la paz y la convivencia humana, y posteriormente fue adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas, que proclamó el 4 de febrero como el Día Internacional de la Fraternidad Humana.