DUBÁI, 18 de agosto de 2025 (WAM) – En una operación denominada Pink Diamond, la Policía de Dubái logró frustrar el robo de un diamante rosa excepcionalmente raro, valorado en 25 millones de dólares, e impidió que los delincuentes intentaran sacarlo de contrabando del país.
La Policía de Dubái reveló que la Operación Pink Diamond condujo al arresto de la banda, que llevaba más de un año planeando robar el raro diamante, certificado por un instituto gemológico de prestigio y con una calificación de pureza única, con solo un 0,01% de posibilidades de hallar otro similar.
El plan de los delincuentes consistía en identificar al propietario de la piedra (un joyero) y engañarlo haciéndole creer que un comprador adinerado estaba interesado en adquirirla.
Para dar credibilidad a la farsa, los sospechosos se hicieron pasar por personas ricas alquilando coches de lujo y organizando reuniones en hoteles de alto nivel, hasta convencer al comerciante de trasladar el diamante fuera de su tienda segura, lo que facilitó el robo.
Gracias al uso de tecnologías avanzadas, los equipos de la División de Investigación Criminal de la Policía de Dubái identificaron a los tres sospechosos, todos de nacionalidad asiática, rastrearon sus ubicaciones y los arrestaron, asegurando que el diamante fuera recuperado antes de que pudiera ser sacado clandestinamente del país en una pequeña nevera con destino a un país asiático.
El diamante rosa está clasificado como Fancy Intense y pesa 21,25 quilates. Presenta una claridad, simetría y pulido excepcionales, con una calificación de Excellent. Su extraordinario valor y rareza lo convirtieron en un objetivo prioritario, lo que llevó a la banda a elaborar un plan sofisticado durante un largo periodo de tiempo.
La Policía de Dubái explicó que el comerciante había importado el diamante de un país europeo para venderlo en Dubái. La banda vigiló de cerca su llegada y urdió un plan complejo para robarlo, haciéndose pasar por intermediarios adinerados que representaban a un supuesto comprador.
El grupo organizó múltiples reuniones con el comerciante, alquiló vehículos de alta gama y lo citó en hoteles lujosos para convencerlo de su credibilidad. Incluso contrataron a un reputado experto en diamantes para autenticar la gema, lo que reforzó la convicción del joyero de que la transacción era real.
Finalmente, la banda atrajo al comerciante a una villa con el pretexto de presentarle al “comprador”. Una vez que el diamante fue mostrado, lo arrebataron y huyeron.
En cuanto el comerciante denunció el robo, se formó una fuerza especial para identificar y localizar a los tres sospechosos, que inicialmente vivían juntos pero se separaron tras el golpe y se trasladaron a diferentes lugares. Los equipos de la Policía de Dubái allanaron estos puntos de forma simultánea, detuvieron a los acusados y recuperaron el diamante antes de que abandonara el país.
El propietario de la piedra describió la rápida respuesta policial como “asombrosa”, asegurando que la velocidad y el profesionalismo le dieron confianza inmediata en que el caso se resolvería.
Tras llamar al 999, relató que varias patrullas llegaron en cuestión de minutos, iniciaron la investigación y le ofrecieron tranquilidad constante. “Para mi sorpresa, a la mañana siguiente me llamaron para decirme que los sospechosos habían sido arrestados y el diamante, recuperado”, señaló.
Con actividad en Dubái desde 2005, el comerciante reconoció haberse visto sorprendido por el engaño y pidió a otros colegas del sector que cumplan las directrices oficiales de seguridad fijadas por el emirato.
Añadió: “Dubái se ha convertido en un centro mundial seguro para el comercio de diamantes. Es importante que mantengamos los estándares que lo hacen posible”.