La cultura, clave para construir futuros inclusivos y sostenibles, coinciden líderes mundiales en la Cumbre Mundial de Gobiernos

DUBÁI, 5 de febrero de 2026 (WAM) — La cultura desempeña un papel decisivo en la configuración del futuro de la humanidad al reforzar la cohesión social, respaldar el desarrollo sostenible y fomentar el diálogo entre naciones, coincidieron líderes mundiales durante una sesión de la Cumbre Mundial de Gobiernos (WGS, por sus siglas en inglés), celebrada en Dubái.

La sesión, titulada «¿Qué papel desempeña la cultura en la configuración del futuro de la humanidad?», reunió a Khaled El-Enany, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), y a Salem Al Qasimi, ministro de Cultura de Emiratos Árabes Unidos. El debate fue moderado por la periodista Becky Anderson, de la cadena CNN.

El-Enany recordó la misión fundacional de la Unesco tras la Segunda Guerra Mundial y subrayó que la educación, la ciencia y la cultura siguen siendo el núcleo de la estrategia de la organización para prevenir conflictos y promover la paz.

«Aunque el mundo afronta hoy nuevos desafíos, como los desastres naturales, las transformaciones tecnológicas y la proliferación del discurso de odio, el mandato de la Unesco sigue siendo esencial», afirmó. «La educación, la ciencia y la cultura unen a las personas».

El responsable de la Unesco señaló que la organización ha asumido la responsabilidad de empoderar a las nuevas generaciones con competencias, conocimientos y valores desde la primera infancia. Asimismo, destacó que Naciones Unidas consolidó formalmente en 2024 el reconocimiento de la cultura como un bien público global, lo que calificó como un hito clave para impulsar el desarrollo sostenible.

No obstante, reconoció las limitaciones financieras a las que se enfrentan las organizaciones internacionales. «Puede que tengamos menos recursos, pero intentamos hacerlo mejor con menos», dijo, antes de subrayar que la cultura y la diplomacia siguen siendo instrumentos poderosos para construir entendimiento y confianza.

El-Enany insistió también en la necesidad de apoyar a los jóvenes en zonas afectadas por crisis y conflictos, como Ucrania y Oriente Próximo, para ayudarles a pasar «del trauma a la confianza» y garantizar su acceso a una educación de calidad. «No quiero perder a esta generación», afirmó.

Por su parte, el jeque Salem Al Qasimi reafirmó el compromiso de Emiratos Árabes Unidos con la cooperación cultural y la protección del patrimonio mundial, y definió la cultura como un valor universal y una responsabilidad compartida a escala global.

Destacó el papel del país como principal financiador del proyecto de recuperación de Mosul, en Irak, una de las iniciativas de restauración cultural más importantes del mundo. «El proyecto de Mosul trata de las personas», señaló, al precisar que más de 7.700 residentes recibieron formación en el marco de la iniciativa y que 2.700 personas fueron apoyadas directamente con financiación emiratí, lo que permitió a muchas de ellas acceder a un empleo y contribuir a la revitalización de la ciudad.

Añadió que la restauración del centro urbano y la implicación de los jóvenes han sido fundamentales para reconstruir las comunidades y fomentar el retorno de los habitantes.

El jeque Salem Al Qasimi subrayó que la cultura no puede prosperar sin la educación y destacó la importancia de la participación juvenil y de las alianzas con organizaciones internacionales. «La colaboración de Emiratos Árabes Unidos con la Unesco es un modelo de éxito y una hoja de ruta para futuras cooperaciones, basada en los valores históricos del país de coexistencia y tolerancia», afirmó.

Ambos ponentes coincidieron en que la cultura no solo constituye un pilar de la armonía social, sino que también es un motor cada vez más relevante del desarrollo económico.