ABU DABI, 3 de marzo de 2026 (WAM) — El jeque Abdullah bin Zayed Al Nahyan, vice primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos, ha mantenido conversaciones telefónicas con varios ministros de Exteriores para abordar los últimos acontecimientos en la región y las repercusiones de los ataques iraníes con misiles dirigidos contra Emiratos y otros países.
El jeque Abdullah habló con Fuad Mohammed Hussein, vice primer ministro y ministro de Exteriores de Irak; Tanja Fajon, vice primera ministra y ministra de Exteriores de Eslovenia; Maxime Prévot, vice primer ministro y ministro de Exteriores de Bélgica; Yvette Cooper, secretaria de Estado de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo del Reino Unido; Subrahmanyam Jaishankar, ministro de Asuntos Exteriores de India; Penny Wong, ministra de Exteriores de Australia; Vivian Balakrishnan, ministro de Exteriores de Singapur; Radosław Sikorski, vice primer ministro y ministro de Exteriores de Polonia; el jeque Jarrah Jaber Al Ahmad Al Sabah; Margus Tsahkna, ministro de Exteriores de Estonia; Nadezhda Neynsky, ministra de Exteriores de Bulgaria; Khalilur Rahman, ministro de Exteriores de Bangladesh; Anita Anand, ministra de Exteriores de Canadá; Mauro Vieira, ministro de Exteriores de Brasil; y Marko Đurić, ministro de Exteriores de Serbia.
Durante las conversaciones, Abdullah bin Zayed aseguró que todos los residentes y visitantes en Emiratos se encuentran a salvo.
Las llamadas abordaron las graves repercusiones de la actual escalada para la seguridad y la estabilidad regionales, así como la posible amenaza directa que representa para la paz y la seguridad internacionales y su eventual impacto en la estabilidad económica mundial y en la seguridad energética.
El jeque Abdullah y los ministros condenaron enérgicamente los ataques iraníes contra Emiratos y otros países de la región, y reafirmaron el derecho de los Estados afectados a adoptar las medidas necesarias para salvaguardar su soberanía, su seguridad, su integridad territorial y la protección de sus ciudadanos y residentes.
Asimismo, subrayaron la importancia de redoblar los esfuerzos regionales e internacionales para contener la escalada y evitar su propagación, e insistieron en la necesidad de apostar por el diálogo y las soluciones diplomáticas, así como por una acción conjunta que refuerce una seguridad y estabilidad sostenibles y responda a las aspiraciones de los pueblos de la región.