NUEVA YORK, 3 de abril de 2026 (WAM) — El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem Mohamed Albudaiwi, ha instado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a adoptar todas las medidas necesarias para garantizar el fin inmediato de los ataques no provocados de Irán contra los Estados del Golfo.
Asimismo, pidió al Consejo que proteja las vías marítimas, garantice la continuidad de la navegación internacional en todos los estrechos y que incluya a los países del CCG en cualquier negociación o acuerdo con Irán, con el fin de reforzar la seguridad regional y evitar la repetición de estos hechos.
Durante una sesión informativa de alto nivel celebrada este viernes en la sede de la ONU en Nueva York sobre la cooperación entre Naciones Unidas y el CCG, Albudaiwi afirmó: «No nos enfrentamos a una crisis pasajera, sino a una auténtica prueba de la credibilidad del sistema internacional. O se aplica la seguridad colectiva en la práctica o se deja al arbitrio de las relaciones de poder».
«En el CCG somos defensores de la estabilidad y socios en la responsabilidad; tendemos la mano a la paz, pero no aceptamos concesiones en nuestra seguridad ni injerencias en nuestra soberanía territorial. Rechazamos que la estabilidad de nuestra región quede rehén del caos o que la economía global se convierta en prisionera de amenazas a las rutas marítimas. Pese a todos los desafíos, el golfo Arábigo debe seguir siendo una zona de estabilidad y no un escenario de conflicto: un socio activo en la seguridad, no una carga», añadió.
El secretario general señaló que, desde el 28 de febrero de 2026, los países del CCG han sido objeto de ataques iraníes con misiles balísticos y drones armados. Según explicó, estos ataques han tenido como objetivo infraestructuras civiles y estratégicas, como aeropuertos, instalaciones petroleras, plantas desalinizadoras, puertos, depósitos de combustible, zonas residenciales y misiones diplomáticas.
Estos hechos han provocado víctimas civiles y militares, importantes daños materiales y una amenaza directa para la vida de ciudadanos y residentes.
Albudaiwi reiteró la condena del CCG a estos ataques «no provocados» en los términos más enérgicos, calificándolos de flagrante violación de la soberanía, de los principios de buena vecindad, del derecho internacional y de la Carta de la ONU. Asimismo, subrayó que los ataques contra civiles e infraestructuras civiles constituyen una grave violación del derecho internacional humanitario.
El secretario general concluyó afirmando que el CCG nunca ha sido parte de las crisis, sino un socio en la búsqueda de soluciones basadas en el diálogo y la diplomacia. También destacó la coordinación continua con Naciones Unidas para abordar los conflictos regionales y promover la paz internacional, como ejemplo de cooperación regional basada en la integración.