NUEVA YORK, 8 de abril de 2026 (WAM) — Emiratos Árabes Unidos expresó este martes su profunda decepción por la incapacidad del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para adoptar medidas decisivas frente a las repercusiones globales derivadas del cierre ilegal del estrecho de Ormuz por parte de Irán, así como por no haber aprobado la resolución presentada por Baréin en nombre de Emiratos, Kuwait, Qatar, Arabia Saudí y Jordania para proteger la libertad de navegación en esta vía estratégica.
El país agradeció a Baréin sus esfuerzos diplomáticos y su liderazgo en la elaboración del proyecto de resolución.
Desde el 28 de febrero de 2026, Irán ha llevado a cabo al menos 21 ataques directos contra buques comerciales, que han causado la muerte de más de diez tripulantes, mientras unos 20.000 marineros permanecen atrapados en embarcaciones sin poder transitar con seguridad debido a las amenazas iraníes.
El texto se basaba en la resolución 2817 (2026) del Consejo de Seguridad, que condenó los ataques no provocados de Irán contra Emiratos y otros países de la región, así como cualquier medida destinada a cerrar u obstaculizar la navegación internacional en el estrecho. Pese a ello, Teherán ha continuado con sus acciones, desafiando abiertamente las decisiones del Consejo.
El borrador subrayaba la importancia de garantizar el derecho de paso por el estrecho e instaba a los Estados a coordinar esfuerzos defensivos para asegurar la navegación. Asimismo, condenaba cualquier intento de obstaculizar el tránsito internacional y exigía a Irán el cese inmediato de sus ataques contra buques comerciales.
De acuerdo con la resolución 2817, los Estados tienen derecho a defender sus embarcaciones frente a ataques y provocaciones, en conformidad con el derecho internacional.
El texto advertía de que la economía mundial no puede permitirse el bloqueo actual. El estrecho de Ormuz constituye una arteria clave para la seguridad marítima y el comercio global, por la que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, así como un tercio del comercio mundial de fertilizantes. Su cierre casi total desde el inicio del conflicto ha provocado graves perturbaciones en los mercados energéticos, ha obligado a productores del Golfo a suspender suministros y ha puesto en riesgo la estabilidad económica y la seguridad alimentaria más allá de la región.
La ministra de Estado, Lana Nusseibeh, afirmó que “Irán mantiene al mundo como rehén al cerrar el estrecho de Ormuz” y advirtió de que esta situación afecta directamente al coste de la energía, la agricultura y el comercio global. “Emiratos no permanecerá de brazos cruzados”, señaló, al tiempo que instó a la comunidad internacional a actuar con urgencia para reabrir la vía marítima y estabilizar los mercados.
En la misma línea, el representante permanente de Emiratos ante la ONU, Mohamed Abushahab, sostuvo que “ningún país debería tener el poder de cerrar las arterias del comercio global” y criticó la falta de acción del Consejo.
La resolución 2817, copatrocinada por 136 países, declaró ilegal el cierre del estrecho y condenó los ataques iraníes. Asimismo, el Consejo de la Organización Marítima Internacional condenó el 19 de marzo las amenazas y agresiones contra buques comerciales, con el respaldo de más de 115 Estados.
Emiratos instó a todos los países a aplicar plenamente dicha resolución y a adoptar medidas urgentes para garantizar la reapertura inmediata del estrecho.
El país, junto con Arabia Saudí, Kuwait, Qatar y Jordania, continúa desarrollando una intensa actividad diplomática con los miembros del Consejo de Seguridad y reafirma su compromiso con los esfuerzos internacionales para proteger la seguridad marítima y asegurar la continuidad del comercio global.
Pese al resultado de la votación del martes, existe un amplio consenso internacional sobre la gravedad de la crisis y la necesidad urgente de salvaguardar la libertad de navegación.