DUBÁI, 7 de mayo de 2026 (WAM) — Hessa bint Essa Buhumaid, directora general de la Autoridad de Desarrollo Comunitario de Dubái (CDA, por sus siglas en inglés), recibió al obispo Paolo Martinelli, vicario apostólico de Arabia del Sur, en la sede del organismo.
Durante el encuentro, el prelado transmitió sus saludos y su reconocimiento a la dirección y al pueblo de Emiratos Árabes Unidos, y expresó su agradecimiento por las medidas preventivas adoptadas para regular los lugares de culto, que reflejan el compromiso de las autoridades con la protección de la salud y el bienestar de ciudadanos y residentes en cualquier circunstancia.
Martinelli afirmó que el enfoque equilibrado adoptado por el país —que combina la protección de la salud pública con la preservación de las prácticas religiosas— constituye un modelo global en la gestión de la diversidad religiosa y cultural. Asimismo, subrayó que este planteamiento refleja valores profundamente arraigados de apertura y pluralismo.
Por su parte, Buhumaid señaló que la visita pone de relieve la solidez de las alianzas con distintas entidades religiosas y refleja el compromiso de la autoridad con la promoción de un entorno comunitario cohesionado, basado en el respeto mutuo y la comprensión. Esto, añadió, se alinea con la visión de los dirigentes del país de un modelo de desarrollo integral que sitúa a las personas en el centro de sus prioridades.
«La Autoridad de Desarrollo Comunitario de Dubái mantiene su compromiso de apoyar la cohesión social y mejorar la calidad de vida de todos los miembros de la comunidad mediante el desarrollo de marcos y servicios integrados que respondan a las necesidades de la diversa sociedad de Dubái», afirmó. «Esto se enmarca en los objetivos de la Agenda Social de Dubái 33 y refuerza los valores de convivencia, consolidando la posición de Dubái como una ciudad global que acoge a todos en un entorno seguro y estable».
La CDA desempeña un papel clave en el desarrollo y la activación del ecosistema social, el empoderamiento de individuos y familias y el refuerzo de las alianzas con entidades gubernamentales, comunitarias y religiosas. Todo ello contribuye a construir una sociedad más conectada y cohesionada, y a posicionar a Dubái como un referente en convivencia humana y diversidad cultural.