DUBÁI, 10 de junio de 2026 (WAM) – Una nueva investigación de Checkout.com, una de las principales compañías mundiales de pagos digitales, revela una creciente brecha entre la demanda emergente de los consumidores y los niveles de confianza, control e infraestructura necesarios para respaldar el denominado comercio autónomo basado en inteligencia artificial.
Así se desprende del informe Agentic Commerce 2026: The State of Consumer Demand and Merchant Readiness, publicado por la compañía.
Aunque una parte significativa de los consumidores a escala global espera que las compras mediante inteligencia artificial se expandan rápidamente, Emiratos Árabes Unidos supera a todas las demás regiones analizadas en velocidad de adopción. Entre los consumidores emiratíes que aún no utilizan esta tecnología, la expectativa es que el comercio autónomo gestione, de media, al menos el 10% de sus compras en línea en los próximos doce meses. En total, el 79% de los consumidores de los EAU se sienten cómodos permitiendo que una inteligencia artificial complete compras en su nombre, mientras que solo un 2% afirmó que no tendría ningún interés en utilizar un agente de compras basado en IA.
El resultado es un cambio singular en la relación de confianza de los consumidores, cuyos límites están siendo redefinidos en los EAU. Casi dos tercios de los encuestados (64%) afirmaron que confiarían más en un agente de compras basado en inteligencia artificial que en miembros de su propia familia para realizar compras en su nombre, una proporción muy superior a la registrada en Estados Unidos (27%) o Reino Unido (25%). Además, el 64% considera que una IA elegiría prendas de vestir más adecuadas para ellos que las que seleccionarían por sí mismos.
Esta confianza se extiende incluso a ámbitos financieros especialmente sensibles. Cerca de una cuarta parte de los consumidores de los EAU (24%) se muestran dispuestos a compartir con una inteligencia artificial información sobre su salario, ingresos disponibles y saldo bancario en tiempo real, mientras que un 19% le concedería acceso a su calendario personal.
Los consumidores tienen claro cómo las organizaciones pueden fomentar la confianza en este tipo de comercio automatizado, aunque en los EAU esta evolución también está transformando la lealtad hacia las marcas. El estudio revela que el 71% de los compradores permitiría que un agente de compras basado en IA sustituyera sus marcas preferidas por otras alternativas si encontrara una opción con mejor relación calidad-precio. Para contrarrestar esta tendencia, el 24% señaló que aumentaría su confianza si supiera que la IA solo puede comprar en comercios o marcas previamente autorizados por el usuario.
En los EAU, la adopción del comercio autónomo está impulsada principalmente por la comodidad, aunque también pone de manifiesto comportamientos de consumo poco habituales. Mientras que los consumidores occidentales suelen relegar las compras complejas, los usuarios emiratíes muestran una notable disposición a delegar decisiones financieras en la inteligencia artificial: un 22% afirmó que los servicios financieros y los productos de seguros estarían entre las primeras categorías que confiarían a una IA. Además, el 72% utilizaría un agente de IA para evitar las colas digitales en la compra de entradas para festivales o eventos, y el 62% reconoció que usaría un agente de compras automatizado para adquirir productos sin comunicarlo a nadie.
Los resultados sugieren que, a medida que el comercio autónomo se expanda, los consumidores de los EAU están trasladando parte de la responsabilidad a las entidades financieras. Si un agente de IA comete un error, como comprar un producto equivocado o generar un coste inesperado, el 17% de los encuestados considera que el proveedor de pagos, el banco o la entidad emisora de la tarjeta deberían ser los principales responsables de resolver el problema y efectuar el reembolso.
Rory O’Neill, director de marketing de Checkout.com, afirmó: «El comercio autónomo está pasando rápidamente de ser un concepto a convertirse en una realidad. Los consumidores comienzan a experimentar con agentes de inteligencia artificial para sus compras cotidianas y estamos observando una rápida colaboración en toda la industria para desarrollar los protocolos y estándares que respaldarán esta nueva fase del comercio electrónico. Sin embargo, aunque la adopción avanza con rapidez, la infraestructura necesaria sigue evolucionando».
«Los consumidores necesitan confiar en que los agentes de IA operarán bajo controles claros en materia de seguridad, reembolsos, autorizaciones y límites de gasto. Hasta que esos elementos estén plenamente establecidos, la confianza seguirá siendo uno de los principales obstáculos para una adopción generalizada», añadió.