Emiratos destina 30 millones de dólares a la respuesta humanitaria de emergencia en El Obeid y pide proteger a la población civil y garantizar el acceso seguro de la ayuda en Sudán

ABU DABI, 5 de julio de 2026 (WAM) — Por orden del presidente de Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan, el país ha anunciado una respuesta humanitaria de emergencia por valor de 30 millones de dólares destinada a apoyar a la población civil afectada por el deterioro de la situación en El Obeid, en el estado sudanés de Kordofán del Norte.

La ayuda será canalizada a través de la Agencia de Ayuda de Emiratos Árabes Unidos y, según las autoridades emiratíes, refleja el enfoque humanitario que el país mantiene desde hace décadas y su compromiso continuado con el pueblo sudanés.

La iniciativa responde al grave deterioro de la situación humanitaria en El Obeid y sus alrededores, donde la población civil y las personas desplazadas afrontan necesidades cada vez más urgentes en materia de seguridad alimentaria, atención sanitaria, acceso al agua potable y alojamiento.

Emiratos subrayó la necesidad de una respuesta humanitaria inmediata y coordinada para garantizar que la ayuda vital llegue a quienes más la necesitan, especialmente a los grupos más vulnerables.

Asimismo, reiteró que la protección de la población civil en El Obeid y en el conjunto de Sudán debe seguir siendo una prioridad urgente para la comunidad internacional, e insistió en la importancia de que todas las partes en conflicto respeten el derecho internacional humanitario, eviten una escalada en las zonas pobladas y garanticen el suministro urgente, seguro y sin obstáculos de ayuda humanitaria.

El ministro de Estado y miembro del Consejo Internacional Humanitario y Filantrópico, el jeque Shakhboot bin Nahyan Al Nahyan, afirmó que esta respuesta urgente refleja la firme convicción de los dirigentes emiratíes de situar a las personas en el centro de la acción humanitaria del país. Añadió que, en esta fase crítica, la prioridad debe seguir siendo proteger a la población civil, habilitar corredores humanitarios seguros y atender las necesidades urgentes de las personas desplazadas y de los colectivos más vulnerables, especialmente enfermos, niños, personas mayores y mujeres.

El ministro señaló además que Emiratos Árabes Unidos continuará apoyando al pueblo sudanés y colaborando con organizaciones humanitarias y socios internacionales para aliviar el sufrimiento de la población civil, reforzar la respuesta humanitaria y evitar un mayor deterioro de la situación sobre el terreno. También subrayó la importancia de impedir que el sufrimiento de la población civil sea objeto de instrumentalización política y de que los esfuerzos internacionales sigan centrados en salvar vidas y promover la rendición de cuentas por las violaciones cometidas mediante mecanismos independientes, profesionales e imparciales.

Asimismo, recordó que Emiratos Árabes Unidos ha destinado aproximadamente 800 millones de dólares en ayuda a Sudán desde el inicio de la crisis, lo que, según afirmó, demuestra el firme compromiso del país con el pueblo sudanés, el apoyo a la respuesta humanitaria internacional y la asistencia a los refugiados, desplazados internos y comunidades más afectadas por el conflicto.

Por su parte, el presidente de la Agencia de Ayuda de Emiratos Árabes Unidos, Tareq Ahmed Al Ameri, explicó que esta ayuda forma parte de los compromisos asumidos por el país para respaldar los planes de respuesta humanitaria en cooperación con Naciones Unidas y sus socios, con el objetivo de proporcionar alimentos, atención sanitaria, refugio y asistencia a los refugiados, desplazados y colectivos más vulnerables.

La ayuda será distribuida en coordinación con Naciones Unidas y sus socios y contribuirá a suministrar alimentos, atención médica, alojamiento y asistencia a las comunidades más vulnerables tanto dentro de Sudán como en los países vecinos.

Emiratos Árabes Unidos reiteró finalmente que no existe una solución militar para la crisis en Sudán y subrayó que la prioridad debe ser proteger a la población civil, facilitar el acceso humanitario, poner fin a la escalada y apoyar un proceso político liderado por civiles sudaneses que conduzca a una paz duradera, preserve la unidad y la estabilidad del país y responda a las aspiraciones del pueblo sudanés de vivir con seguridad, prosperidad y dignidad.