ABU DABI, 15 de septiembre de 2026 (WAM) – Emiratos Árabes Unidos (EAU) destinó 8 millones de dólares, a través de la Agencia de Ayuda de Emiratos Árabes Unidos, para apoyar a Chad en la respuesta al fenómeno climático de El Niño y a sus repercusiones humanitarias, que han agravado los problemas de seguridad alimentaria y aumentado el riesgo de hambre y desnutrición. La medida responde a las directrices del presidente del país, el jeque Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Tareq Ahmed Al Ameri, presidente de la Agencia de Ayuda de Emiratos Árabes Unidos, afirmó que el país mantiene su papel a escala mundial en la respuesta a desastres y crisis humanitarias provocados por fenómenos climáticos y en el apoyo a las comunidades más vulnerables para reforzar su capacidad de hacer frente a sus consecuencias, especialmente las relacionadas con la inseguridad alimentaria, el hambre, la desnutrición y el deterioro de los medios de subsistencia.
Al Ameri explicó que los fenómenos climáticos extremos, acompañados del aumento de las temperaturas, los cambios en los patrones de lluvia y la escasez de agua, agravan las crisis humanitarias y afectan directamente a la producción agrícola, la disponibilidad de alimentos y los medios de subsistencia. Añadió que esta situación exige respuestas que combinen la atención a las necesidades humanitarias urgentes, la lucha contra el hambre y la desnutrición y el refuerzo de la resiliencia y la capacidad de recuperación de las comunidades afectadas.
Al Ameri señaló que la respuesta de Emiratos en Chad se centrará en reforzar la seguridad alimentaria y llegar a los grupos más afectados y vulnerables, con especial atención a quienes corren mayor riesgo de padecer hambre y desnutrición. Según explicó, esto contribuirá a lograr un impacto humanitario sostenible que vaya más allá de atender las necesidades inmediatas y refuerce la capacidad de las comunidades para hacer frente a las consecuencias de las crisis relacionadas con el clima.
La Agencia de Ayuda de Emiratos Árabes Unidos continúa respondiendo a desastres y crisis humanitarias vinculados a fenómenos climáticos en todo el mundo mediante programas e iniciativas destinados a combatir el hambre y la desnutrición, reforzar la seguridad alimentaria, apoyar la recuperación temprana y fortalecer la resiliencia, además de proporcionar asistencia vital y soluciones sostenibles para mejorar las condiciones de vida de las comunidades y poblaciones más vulnerables.