Emiratos subraya en Davos el papel clave del poder blando en la resiliencia económica

DAVOS, 20 de enero de 2026 (WAM) — Emiratos Árabes Unidos participó en una sesión de diálogo de alto nivel en la que se analizó el papel del poder blando en el refuerzo de la resiliencia económica y la reconstrucción de la confianza en un mundo marcado por una volatilidad creciente, en el marco de la reunión anual 2026 del Foro Económico Mundial, celebrada en Davos.

La sesión formó parte de la Cumbre Global del Poder Blando, organizada por primera vez en Davos, y reunió a destacados líderes internacionales para debatir cómo los países pueden afrontar las tensiones geopolíticas, la incertidumbre económica y los cambios en la percepción global mediante estrategias nacionales creíbles y orientadas al futuro.

En el encuentro participaron el ex primer ministro de Canadá Justin Trudeau; la ministra de Educación de Emiratos, Sarah Al Amiri; y el fundador y consejero delegado de Brand Finance, David Haigh. El debate se centró en el poder blando como activo estratégico en un contexto internacional cada vez más condicionado por los conflictos, la competencia y la fragmentación económica.

Las discusiones giraron en torno a las conclusiones del Índice Global de Poder Blando 2026, que evalúa la percepción y la influencia de 193 países a partir de las opiniones de más de 150.000 personas en todo el mundo.

Los participantes analizaron cómo la reputación, la confianza, la educación, la gobernanza, la innovación y la credibilidad económica se han convertido en factores decisivos para la competitividad y la resiliencia a largo plazo de los países, junto a los tradicionales indicadores de poder duro.

Justin Trudeau abordó el cambiante contexto global, en el que las presiones económicas y geopolíticas están redefiniendo las relaciones internacionales. Subrayó la creciente importancia de la credibilidad, la coherencia y un liderazgo basado en valores para mantener la confianza y la influencia global. Señaló que el poder blando, cuando se sustenta en la autenticidad y el compromiso a largo plazo, puede contribuir a la estabilidad, la cooperación y la resiliencia incluso en escenarios de elevada incertidumbre.

Por su parte, Sarah Al Amiri destacó la educación, la ciencia y las competencias del futuro como pilares fundamentales del poder blando nacional. Subrayó que la inversión en capital humano, sistemas de conocimiento y ecosistemas de innovación desempeña un papel esencial en la configuración de la percepción internacional, el fortalecimiento de la resiliencia económica y la capacidad de las sociedades para adaptarse a cambios acelerados. Según indicó, los países que priorizan la educación y la preparación para el futuro están mejor posicionados para generar confianza, atraer talento y sostener el crecimiento a largo plazo en un entorno global cada vez más complejo.

David Haigh presentó las principales conclusiones del Índice Global de Poder Blando 2026 y advirtió de los cambios en la percepción internacional a medida que numerosos países afrontan una erosión de la confianza y desafíos reputacionales. Destacó que el poder blando se ha convertido en una herramienta clave para la resiliencia económica, al permitir a los Estados proteger la confianza de los inversores, reforzar las relaciones comerciales y mantener su relevancia en el escenario global. Añadió que los países que invierten de forma estratégica en reputación, gobernanza, educación, sostenibilidad e innovación están mejor preparados para resistir impactos externos y gestionar periodos de disrupción.

El diálogo examinó cómo el poder blando incide directamente en los resultados económicos al influir en los flujos de inversión, las alianzas comerciales, la atracción de talento y la confianza global. Los participantes coincidieron en la creciente convergencia entre el poder blando y la estrategia económica, y subrayaron que la marca país ya no es solo una herramienta de comunicación, sino un componente central de las políticas económicas y de desarrollo.

La sesión también abordó el papel de la educación, la innovación y una gobernanza responsable en la construcción de narrativas nacionales orientadas al futuro. Los ponentes coincidieron en que los países capaces de alinear sus ambiciones económicas con el progreso social, la sostenibilidad y el desarrollo humano tienen más probabilidades de mantener una influencia duradera y su competitividad en los próximos años.

El encuentro concluyó reafirmando que el poder blando no sustituye a los fundamentos económicos, pero actúa como un multiplicador que refuerza la resiliencia, la confianza y la creación de valor a largo plazo. Los participantes enfatizaron que, en un mundo marcado por la incertidumbre y la fragmentación, son esenciales estrategias nacionales creíbles basadas en la educación, la innovación y la cooperación internacional para construir economías estables y preparadas para el futuro.

Este diálogo se enmarca en la amplia participación de Emiratos Árabes Unidos en el Foro Económico Mundial 2026, donde el país sigue contribuyendo activamente a los debates globales sobre resiliencia económica, gobernanza, educación y desarrollo sostenible, reforzando su papel como socio constructivo y con visión de futuro en la configuración de una economía global más resiliente.