Emiratos condena “con la mayor firmeza” los ataques con misiles de Irán contra el país y otras naciones de la región

ABU DABI, 28 feb (WAM) — Emiratos Árabes Unidos condenó y denunció “en los términos más enérgicos” los ataques con misiles iraníes que tuvieron como objetivo el país y varias naciones de la región, y los calificó de violación flagrante de la soberanía nacional y de clara transgresión del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores expresó la plena solidaridad y el apoyo inquebrantable de Emiratos a los países afectados por estos ataques y subrayó que su seguridad es indivisible, y que cualquier vulneración de la soberanía de un Estado constituye una amenaza directa para la seguridad y la estabilidad de toda la región.

Emiratos reiteró su rechazo categórico a que los territorios de los Estados de la región se utilicen como escenario para dirimir disputas o ampliar el alcance del conflicto, y advirtió de las graves consecuencias de la persistencia de estas violaciones, que socavan la seguridad regional e internacional y ponen en riesgo la estabilidad económica global y la seguridad energética.

Asimismo, volvió a instar a la contención y al recurso a soluciones diplomáticas y a un diálogo serio, al considerar que ese sigue siendo el camino más eficaz para superar la actual crisis y preservar la seguridad y la estabilidad regionales.

El país subrayó que se reserva su pleno y legítimo derecho a responder a estos ataques de manera que salvaguarde su soberanía, su seguridad nacional y su integridad territorial, y garantice la protección de sus ciudadanos y residentes, de conformidad con el derecho internacional. Emiratos no tolerará, bajo ninguna circunstancia, menoscabo alguno de su seguridad o soberanía.

Por último, transmitió sus condolencias y su más sentido pésame a la familia del ciudadano pakistaní fallecido como consecuencia de estos ataques, y expresó su plena solidaridad con sus allegados. Emiratos recalcó que el ataque contra civiles y bienes de carácter civil está inequívocamente condenado y estrictamente prohibido por el derecho internacional y los principios humanitarios.