NUEVA YORK, 7 de abril de 2026 (WAM) — El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no logró este martes aprobar un proyecto de resolución que exigía a la República Islámica de Irán el cese inmediato de todos los ataques contra buques comerciales y le instaba a abstenerse de cualquier intento de obstaculizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. El texto también contemplaba autorizar a los Estados a coordinar esfuerzos defensivos para garantizar la seguridad de las embarcaciones, incluida su escolta cuando fuera necesario.
La propuesta, presentada por el Reino de Baréin, obtuvo el respaldo de 11 países, mientras que Rusia y China hicieron uso de su derecho de veto. Pakistán y Colombia se abstuvieron.
El ministro de Asuntos Exteriores de Baréin, Abdullatif bin Rashid al Zayani, cuyo país ostenta la presidencia rotatoria del Consejo durante abril, expresó su “profundo pesar” por la incapacidad del órgano para adoptar la resolución, que —según señaló— aborda principalmente el desafío que supone Irán y su control injustificado sobre la navegación internacional. A su juicio, la situación requiere una postura firme de la comunidad internacional frente a estas acciones “ilegales e irresponsables”.
El jefe de la diplomacia bareiní advirtió de que la inacción del Consejo tendrá “graves repercusiones para la humanidad” y calificó el texto sometido a votación como un intento serio de hacer frente al comportamiento agresivo reiterado de Irán en la región.
Al Zayani aseguró ante los miembros del Consejo que la persistencia de Irán en amenazar la seguridad de la navegación internacional no es un hecho aislado, sino un “enfoque negativo documentado”. En este sentido, subrayó que Irán no tiene derecho a cerrar el estrecho de Ormuz ni a privar a los países del mundo de recursos vitales, y añadió que el proyecto presentado por su país se ajusta al derecho internacional y a la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
El ministro recordó además a la comunidad internacional que los países del Golfo son una fuente principal del suministro energético mundial, lo que convierte al estrecho de Ormuz en una responsabilidad compartida a nivel internacional.
El borrador enmendado sometido a votación condenaba los ataques y amenazas contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz y responsabilizaba a Irán de socavar la seguridad marítima y amenazar el comercio global y la seguridad energética.
Asimismo, subrayaba la necesidad de poner fin de inmediato a todos los ataques y a cualquier intento de obstaculizar la libertad de navegación en la zona, al tiempo que advertía de que tales acciones constituyen una violación del derecho internacional y una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
El texto reafirmaba el compromiso del Consejo de Seguridad con la soberanía y la integridad territorial de los Estados, así como con el derecho de todos los buques y aeronaves a transitar por el estrecho de Ormuz conforme al derecho internacional, incluidas las disposiciones pertinentes de la Convención sobre el Derecho del Mar.
En este contexto, instaba a los Estados que utilizan rutas comerciales a coordinar esfuerzos defensivos para garantizar la seguridad de las embarcaciones, incluida su escolta cuando fuera necesario, respetando el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.
También subrayaba el derecho de los Estados a defender sus buques frente a ataques y exigía a Irán que cesara de inmediato todas las agresiones contra barcos comerciales, que se abstuviera de obstaculizar la navegación y que dejara de atacar infraestructuras civiles, incluidas instalaciones de petróleo y gas y plantas de agua.
Por último, la resolución expresaba su preocupación por la extensión de las amenazas al estrecho de Bab el Mandeb y advertía de que cualquier intento de obstaculizar la navegación en estas vías estratégicas supone una grave amenaza para la seguridad internacional.