MIYAZAKI, Japón, 23 de abril 2023 (WAM) - El director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), QU Dongyu, afirmó este domingo que son necesarias acciones colectivas para alcanzar inmediatamente los objetivos de seguridad alimentaria a nivel mundial y a más largo plazo debido a los niveles de hambre y la inflación de los precios de los alimentos disparada en gran parte del mundo.
Estas declaraciones las realizó durante su intervención en la reunión de Ministros de Agricultura del G7, que concluyó en Japón.
"Necesitamos trabajar juntos de forma eficiente, eficaz y coherente para afrontar los desafíos, e identificar las soluciones necesarias para llevar a cabo acciones concretas que conduzcan a resultados tangibles sobre el terreno", aseguró.
Qu señaló cinco acciones claves que deben llevarse a la práctica en relación con el papel de los mercados, la asistencia, los sistemas agroalimentarios, el sector privado y la ciencia y la innovación.
En primer lugar, el comercio sigue siendo clave para la seguridad alimentaria mundial, y todas las naciones deben comprometerse con el buen funcionamiento de los mercados y la transparencia de los mismos, afirmó.
Asimismo, Qu resaltó la importancia del Sistema de Información sobre Mercados Agrícolas (AMIS, por sus siglas en inglés) del G20, albergado por la FAO, y agradeció a Japón su reciente contribución de recursos adicionales al AMIS para ayudarle a ampliar su trabajo sobre fertilizantes, aceites vegetales y logística del comercio alimentario. También es esencial que los países del G7 continúen apoyando a AMIS, para que pueda ser sostenible y fortalecerse con el tiempo.
En segundo lugar, el director general subrayó que los países vulnerables necesitan apoyo para cubrir sus necesidades de alimentos y fertilizantes. Esta es la razón por la que la FAO diseñó el Mecanismo de Financiación de las Importaciones de Alimentos (FIFF, por sus siglas en inglés) y acogió con satisfacción la ventanilla de choque alimentario inspirada en el FIFF introducida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), pero dijo que muy pocos países se han beneficiado hasta ahora de este mecanismo.
"Los miembros del G7 deberían apoyar un acuerdo más flexible y es necesario poner menos condiciones para que exista un mecanismo significativo que pueda beneficiar realmente a todos los países necesitados", señaló.
En tercer lugar, Qu subrayó que "ahora se necesitan urgentemente las inversiones adecuadas" para transformar los sistemas agroalimentarios mundiales y hacerlos más eficientes, más inclusivos, más resistentes y más sostenibles. Los países del G7 deben redoblar sus esfuerzos para alcanzar el compromiso de Elmau, afirmó. Para ello será necesario dar prioridad a una combinación de medidas de menor coste con una gran reducción del hambre y la malnutrición y menor efecto para nuestro medio ambiente.
El directivo también señaló que hay que incrementar los esfuerzos de la FAO para proporcionar mayores bienes públicos, abogando por más investigación y mejores infraestructuras en las zonas rurales.
Además, el sector privado debe participar en esta transformación, y hasta ahora sigue estando poco comprometido e infrautilizado, apuntó.
Dongyu aprovechó la ocasión para elogiar los esfuerzos de Japón para apoyar el aumento de las iniciativas del sector privado para facilitar la participación de los pequeños agricultores en las cadenas de valor sostenibles, e invitó a todos los países a apoyar la Iniciativa ‘Mano de la mano’ de la FAO, que busca involucrar al sector privado para ampliar las intervenciones e inversiones en los países y regiones más vulnerables para erradicar la pobreza, el hambre y la malnutrición, y reducir las desigualdades.
Por último, subrayó la importancia en el avance de la ciencia y la innovación, junto con la comprensión de los retos futuros, que son esenciales para acabar con el hambre.
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